[MSN] Mexico. Robo de arte sacro, una de las actividades ilícitas más lucrativas

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Tue Aug 14 11:48:52 CEST 2007


Robo de arte sacro, una de las actividades ilícitas más lucrativas

Organización Editorial Mexicana
13 de agosto de 2007
Francisco C. Curiel / El Sol de Hidalgo

OEM-Informex.- Pese a los esfuerzos de las autoridades federales y estatales, Puebla, Tlaxcala e
Hidalgo siguen siendo los estados que en México permanecen en la mira del crimen organizado
transnacional del robo de arte sacro, que en el mercado negro les genera multimillonarias ganancias, ya
que los templos no cuentan con circuito cerrado de televisión o bien de feligreses que estén cuidando lo
que, por derecho, les pertenece, y a ello se agrega que no se tiene un catálogo de las obras por parte
del estado.
En Puebla, la recuperación del arte sacro que es robado alcanza el 10 por ciento. El fenómeno se
incrementó a partir del sismo de 1999, en donde más de 560 piezas, entre cuadros, imágenes, artículos
antiguos, han sido sustraídas de las iglesias, siendo las más afectadas las de Atlixco y Cholula, sostuvo
el vocero de la Arquidiócesis de Puebla, Eugenio Lira Rugarcía.
Tlaxcala, por su parte, "es un museo abierto de arte sacro, y blanco constante de las bandas delictivas",
y la mejor prueba de ello es que en lo que va del año se han registrado siete robos, según información
del obispado local, y ocho robos de acuerdo con la Subcomisión de Seguridad y Prevención de la
Comisión Interinstitucional para la Preservación del Patrimonio Cultural del Estado.
Se han registrado 150 robos en Tlaxcala
A través del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC) se precisó que de 1997 a 2007 se han registrado
150 robos en la entidad, donde hay poco más de 300 templos considerados monumentos históricos que
guardan esta riqueza artística y cultural.
De los últimos robos se tiene registrado el cometido en Hueyotlipan, donde apoyados con una escalera
y troncos, personas no identificadas se apoderaron de dos campanas de la Iglesia de San Andrés
Cuajimala, además, extrajeron cuatro floreros de aluminio y abrieron un baúl, pero como se percataron
de que no contenía cosas de valor, dejaron los libros, vino y agua que ocupa el sacerdote para oficiar
misa.
Este ilícito en el estado no es nuevo, en algunos años disminuye y en otros aumenta, por ejemplo, en
2006 se registraron sólo cuatro robos, y en lo que va de 2007, se tienen el registro de ocho, de los
cuales no se ha recuperado ninguna pieza y no se sabe cómo van las investigaciones.
Para agravar el problema, se han dado casos de robos interno en las iglesias.
Sabino Yano Bretón, director general del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC) y exdelegado estatal
del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), confirmó que durante su gestión ante esta
instancia, Ricardo Mendoza Santos, restaurador acusado del delito de robo de arte sacro, había
instalado, de manera ilegal, un taller de restauración en la Capilla Abierta de Tizatlán, "lo cual fue
denunciado y documentado en su momento. Ahora yo no soy el indicado para dar más información al
respecto".
Guanajuato no es la excepción, Juan Alcocer Flores, director general del Instituto de Cultura estatal,
afirmó que el robo de arte sacro es permanente y se debe en particular a falta de vigilancia en iglesias,
templos y galerías de arte. "La razón es que no todos los templos cuentan con circuito cerrado de
televisión o bien de feligreses que estén cuidando lo que de hecho les pertenece, que es su patrimonio,
y a ello se agrega que no se tiene un catálogo en el estado".
Por esa razón, señaló que en Guanajuato se está elaborando el catálogo en coordinación con el INAH,
pero que es el Instituto de la Cultura quien aporta el recurso y tiene a la gente de los municipios
trabajando también en ello, y que ya se lleva un avance aproximado del cuarenta por ciento.
Sin embargo, alertó que el catálogo nunca será del dominio público ni estará en manos de cualquier
ciudadano porque se estaría en la posibilidad que cayera en poder de un ladrón de arte sacro y le
sirviera como guía ilustrada para el robo, puesto que ahí se dice quién es el actor, de qué año data, qué
técnica tiene, etcétera.
En tanto, en Pachuca, Hidalgo, la riqueza artística conventual y eclesiástica se encuentra
continuamente vigilada... "sí, pero por los amantes de lo ajeno", lo que resulta "alarmante y
preocupante" para Sergio Camarena, delegado en Hidalgo del Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH).
De tal suerte que oleos, esculturas, retablos y más conformaciones del patrimonio cultural, que
distinguen a los pueblos y ciudades, son el deseo insano de una bien establecida red de traficantes.
A su vez, Lourdes Parga Mateos, directora general del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de
Hidalgo (Cecultah), reconoció que las instituciones han sido rebasadas por los ladrones y traficantes.
En Irapuato están conscientes de que a nivel internacional el tráfico de arte sacro o religioso alcanza
precios exorbitantes en el mercado negro. Esto ha puesto en alerta a los jerarcas de todas las
creencias para proteger sus templos o lugares de culto, así como sus objetos sagrados.
Los robos en las iglesias han sido mínimos, probablemente causado porque en la región no se tienen
reliquias de mucho valor económico, como sí ocurre en zonas como Morelia. Sin embargo, sí se han
registrado actos vandálicos contra imágenes, pinturas u objetos de culto, cometidos en algunas
ocasiones por grupos ligados al satanismo.
A través del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC) se precisó que de 1997 a 2007 se han registrado
150 robos en la entidad, donde hay poco más de 300 templos considerados monumentos históricos que
guardan esta riqueza artística y cultural.
De los últimos robos se tiene registrado el cometido en Hueyotlipan, donde apoyados con una escalera
y troncos, personas no identificadas se apoderaron de dos campanas de la Iglesia de San Andrés
Cuajimala, además, extrajeron cuatro floreros de aluminio y abrieron un baúl, pero como se percataron
Publicidad de que no contenía cosas de valor, dejaron los libros, vino y agua que ocupa el sacerdote para oficiar
misa.
Este ilícito en el estado no es nuevo, en algunos años disminuye y en otros aumenta, por ejemplo, en
2006 se registraron sólo cuatro robos, y en lo que va de 2007, se tienen el registro de ocho, de los
cuales no se ha recuperado ninguna pieza y no se sabe cómo van las investigaciones.
Para agravar el problema, se han dado casos de robos interno en las iglesias.
Sabino Yano Bretón, director general del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC) y exdelegado estatal
del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), confirmó que durante su gestión ante esta
instancia, Ricardo Mendoza Santos, restaurador acusado del delito de robo de arte sacro, había
instalado, de manera ilegal, un taller de restauración en la Capilla Abierta de Tizatlán, "lo cual fue
denunciado y documentado en su momento. Ahora yo no soy el indicado para dar más información al
respecto".
Guanajuato no es la excepción, Juan Alcocer Flores, director general del Instituto de Cultura estatal,
afirmó que el robo de arte sacro es permanente y se debe en particular a falta de vigilancia en iglesias,
templos y galerías de arte. "La razón es que no todos los templos cuentan con circuito cerrado de
televisión o bien de feligreses que estén cuidando lo que de hecho les pertenece, que es su patrimonio,
y a ello se agrega que no se tiene un catálogo en el estado".
Por esa razón, señaló que en Guanajuato se está elaborando el catálogo en coordinación con el INAH,
pero que es el Instituto de la Cultura quien aporta el recurso y tiene a la gente de los municipios
trabajando también en ello, y que ya se lleva un avance aproximado del cuarenta por ciento.
Sin embargo, alertó que el catálogo nunca será del dominio público ni estará en manos de cualquier
ciudadano porque se estaría en la posibilidad que cayera en poder de un ladrón de arte sacro y le
sirviera como guía ilustrada para el robo, puesto que ahí se dice quién es el actor, de qué año data, qué
técnica tiene, etcétera.
En tanto, en Pachuca, Hidalgo, la riqueza artística conventual y eclesiástica se encuentra
continuamente vigilada... "sí, pero por los amantes de lo ajeno", lo que resulta "alarmante y
preocupante" para Sergio Camarena, delegado en Hidalgo del Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH).
De tal suerte que oleos, esculturas, retablos y más conformaciones del patrimonio cultural, que
distinguen a los pueblos y ciudades, son el deseo insano de una bien establecida red de traficantes.
A su vez, Lourdes Parga Mateos, directora general del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de
Hidalgo (Cecultah), reconoció que las instituciones han sido rebasadas por los ladrones y traficantes.
En Irapuato están conscientes de que a nivel internacional el tráfico de arte sacro o religioso alcanza
precios exorbitantes en el mercado negro. Esto ha puesto en alerta a los jerarcas de todas las
creencias para proteger sus templos o lugares de culto, así como sus objetos sagrados.
Los robos en las iglesias han sido mínimos, probablemente causado porque en la región no se tienen
reliquias de mucho valor económico, como sí ocurre en zonas como Morelia. Sin embargo, sí se han
registrado actos vandálicos contra imágenes, pinturas u objetos de culto, cometidos en algunas
ocasiones por grupos ligados al satanismo.

http://www.oem.com.mx/elmexicano/notas/n380269.htm



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